La espera es amarga pero su fruto es dulce
- Epifanio Estrada

- 31 ago 2023
- 1 min de lectura

Vivo mi problema aún con la suavidad del paisaje, con la armonía de los cielos y el refugio de mi humilde hogar que es tono singular de una raza que se desenvuelve unida en la polaridad de un sarape multicolor y acogedor. Mi temperamento emocional se vuelve un hornito tibio lleno de poesía, aunque sin el dialogar de las estrellas, flores y campiñas, me limito a lo mío, porque abuelito me ha dicho en forma franca: "Ya no irás a la escuela":
Esto me entristece un poco y hay momentos críticos pero pasajeros, porque me ubico en la realidad, y acostumbrado a no replicar, recibí la orden en toda u desnudez y callé; de algo estaba seguro, que mi abuelito no me abandonaría porque me quiere demasiado y porque lo leí en sus ojos. Mi turno era esperar, como una provechosa curiosidad que despierta alegre, activa y floreciente, en busca de la corteza para entrar en ebullición y surgir a la vida.
Libro: La Escuela en Espíritu
Autor: Epifanio Estrada Cruz





Comentarios